Home/Blog/¿Quién inventó la cerveza? La historia checa
activities

¿Quién inventó la cerveza? La historia checa

Historia de la Pilsner y de la cultura cervecera de la República Checa

Tareq Maanan

Fundador y guía de ODISEA. Llegué a Praga hace más de 10 años y nunca me fui. Más de 5.000 tours después, la ciudad me sigue sorprendiendo. Escribo estos artículos por lo mismo que guío: para que nadie se lleve de Praga la versión de folleto.

March 11, 2026 · 8 min read

La cerveza no la inventaron los checos. Hay que decirlo desde el principio, porque es la respuesta correcta y porque lo que inventaron los checos es, en cierto sentido, más importante.

La cerveza se fermenta desde hace miles de años. La bebían los sumerios de Mesopotamia y los egipcios la daban como parte del pago a los constructores de las pirámides. Los monjes medievales la perfeccionaron. La cerveza es tan antigua como la civilización organizada.

Pero el tipo de cerveza que más se bebe hoy en el mundo, rubia, clara, con espuma y servida fría, nació en la ciudad checa de Plzeň en 1842. Y lo cambió todo.

Miles de años de cerveza: la historia rápida

Los primeros indicios de producción de cerveza en Mesopotamia tienen unos 5.000-6.000 años. El Himno a Ninkasi, una tablilla sumeria de hacia el 1800 a. C., contiene una de las recetas de cerveza más antiguas que se conocen.

En el antiguo Egipto, la cerveza era una bebida diaria para todas las clases sociales, y los trabajadores que construyeron las pirámides de Guiza la recibían como parte de su ración.

En la Europa medieval, los monasterios se convirtieron en grandes productores. La cerveza era más segura que el agua (el hervido eliminaba los gérmenes), aportaba calorías y se podía almacenar. Ya en el siglo IX hay documentos que hablan del uso del lúpulo, que acabaría siendo el gran conservante de la cerveza.

A principios del siglo XIX, en Europa central dominaban las cervezas oscuras y turbias. Existían cervezas pálidas, como las pale ale inglesas, y lagers de baja fermentación en Baviera, pero nadie había juntado las dos cosas: una lager dorada y cristalina.

1842: el momento que lo cambió todo

En 1838, la cerveza de Plzeň (Pilsen, en alemán), en Bohemia occidental, era tan mala que los propios vecinos la tiraron en público: derramaron 36 barriles delante del ayuntamiento. Al año siguiente, los cerveceros de la ciudad decidieron construir una fábrica nueva.

Contrataron a un maestro cervecero bávaro, Josef Groll, que trabajó con tres ingredientes excepcionales de la zona:

  • Agua muy blanda, con muy pocos minerales
  • Malta pálida de Bohemia, de cebada morava malteada con un método que la dejaba muy clara
  • Lúpulo de Žatec, uno de los lúpulos más apreciados del mundo, cultivado a unos 80 km de Plzeň

El 5 de octubre de 1842, Groll elaboró el primer lote, que se sirvió por primera vez el 11 de noviembre. El resultado fue algo que nadie había visto en Europa: una cerveza dorada, brillante y cristalina, con espuma blanca. Clara, pero con cuerpo.

Detalle de la puerta de la fábrica Pilsner Urquell en Plzeň, con la fecha de 1842 en números romanos
Foto: Tamorlan · CC BY 3.0 · Wikimedia Commons

Así nació la Pilsner, la primera lager rubia de la historia.

Por qué la Pilsner conquistó el mundo

El momento fue perfecto. A mediados del siglo XIX, los vasos y las jarras de cristal empezaban a ser asequibles, y por primera vez la gente podía ver la cerveza antes de beberla.

Y la cerveza de Groll era visualmente extraordinaria: transparente, dorada, con las burbujas subiendo y la espuma blanca. Frente a las jarras de cerámica opaca de la época, era una revolución estética.

La cerveza de Plzeň empezó a exportarse por todo el Imperio austrohúngaro en las décadas siguientes, y desde 1898 se vende con la marca Pilsner Urquell, que en alemán significa «la fuente original de la Pilsner». A finales del siglo XIX, muchas de las grandes cerveceras de Europa y de América habían adoptado el estilo.

Puerta de la fábrica de cerveza Pilsner Urquell en Plzeň
Foto: Tmv23 · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons

Hoy, la gran mayoría de la cerveza que se bebe en el mundo es una lager rubia de inspiración Pilsner. Heineken, Estrella, San Miguel, Corona o Asahi pertenecen a la familia de cervezas que nació en Plzeň en 1842.

La disputa por Budweiser: Chequia contra Estados Unidos

Hay una batalla legal de más de un siglo que poca gente conoce: la que enfrenta a Budvar (República Checa) y Anheuser-Busch (Estados Unidos) por el nombre «Budweiser».

En la ciudad checa de České Budějovice (Budweis, en alemán) se elabora cerveza desde la Edad Media, y la cervecera Budějovický Budvar se fundó en 1895. La estadounidense Anheuser-Busch lanzó su «Budweiser» en 1876.

El resultado: dos cervezas completamente distintas con el mismo nombre en mercados diferentes. La checa se vende como «Czechvar» en Estados Unidos, y la estadounidense se vende como «Bud» en buena parte de la Unión Europea. El litigio ha dado lugar a cientos de pleitos en decenas de países.

La República Checa: el país más cervecero del mundo

La República Checa lleva décadas en lo más alto de la clasificación mundial de consumo de cerveza por habitante. El consumo baja poco a poco, pero sigue siendo altísimo: en 2025, cada checo bebió de media 121 litros, según la asociación checa de cerveceros. Un español bebe aproximadamente la mitad.

La cerveza en Chequia no es solo una bebida: es una institución social. La hospoda (taberna checa) es el lugar de reunión del barrio, donde se ve el partido y se discute de política. La cultura de la taberna checa no tiene equivalente exacto en ningún otro país.

Los tipos de cerveza checa que hay que conocer

Výčepní. La cerveza estándar de grifo, de unos 10 grados Plato (alrededor de un 4% de alcohol). El pan de cada día en las tabernas checas.

Ležák. Lager de 11-12 grados (alrededor de un 5% de alcohol), más densa y con más carácter. Lo que piden los viajeros cuando dicen «una Pilsner».

Tmavé pivo. Cerveza negra checa. Distinta de la stout irlandesa: más suave, más dulce, con notas de caramelo. Muy infravalorada por los viajeros.

Tankové pivo. Cerveza sin pasteurizar que llega a la taberna en camiones cisterna y se sirve desde grandes tanques. Solo la tienen los locales con tanques instalados, y es de las formas más frescas de beber cerveza checa.

Nefiltrované. Sin filtrar y ligeramente turbia: más cuerpo y más levadura. Cada vez más popular.

CerveceraCiudadEstilo principal
Pilsner UrquellPlzeňLager rubia, la original
Budvar (Czechvar)České BudějoviceLager premium
KozelVelké PopoviceVýčepní y ležák
BernardHumpolecSin pasteurizar
Únětický pivovarÚnětice (junto a Praga)Cervecera pequeña, sin pasteurizar
ZichovecZichovecCervecera artesanal, mucha variedad

En Praga, las tabernas que tiran Únětické o Bernard suelen indicar que el local prioriza la calidad sobre el volumen turístico.

Beber cerveza en Praga: lo que hay que saber

Jarra de cerveza checa en una terraza junto al río Moldava

El tamaño estándar es el medio litro. Los checos no piden «una caña pequeña»: en las tabernas, lo normal es la jarra de 0,5 l.

La temperatura importa. La cerveza checa se sirve más fría que la belga o la inglesa, pero no tan helada como la estadounidense: a unos 7-8 °C el ležák y algo menos el výčepní.

Tirar la cerveza es un oficio. En Chequia, el tirador es una figura respetada, y una cerveza mal tirada, con demasiada espuma o con muy poca, se considera estropeada. Las buenas tabernas tienen tiradores con años de experiencia.

El precio es de lo que más sorprende. Medio litro en una taberna checa del centro de Praga cuesta entre 50 y 80 CZK (2-3,30 €). En los locales para turistas de la Plaza de la Ciudad Vieja puede llegar a 150 CZK. Alejarse dos calles del circuito turístico cambia el precio por completo. Más ideas en nuestra guía de dónde comer en Praga.

En Praga con ODISEA: dónde encaja la cerveza

En nuestros free tours en español, la pregunta de dónde tomar una buena cerveza sale siempre, y al terminar los guías recomiendan sitios cerca del punto final. Y si te apetece una noche de cervecerías, tienes ideas en nuestra guía de Praga de noche.

En las excursiones, sobre todo en Karlovy Vary, la Becherovka, el licor de hierbas local, completa el repaso a las bebidas de Bohemia.

Preguntas frecuentes sobre la cerveza checa

¿Quién inventó la cerveza? La cerveza se elabora desde hace miles de años; los primeros indicios están en Mesopotamia. Pero el estilo más consumido del mundo, la lager rubia o Pilsner, lo creó en Plzeň (República Checa) en 1842 el maestro cervecero bávaro Josef Groll.

¿Por qué la República Checa es famosa por la cerveza? Porque allí nació el estilo Pilsner (1842), porque lleva décadas encabezando el consumo mundial de cerveza por habitante, porque elabora marcas de referencia como Pilsner Urquell o Budvar y porque tiene una cultura de taberna muy arraigada.

¿Qué es el tankové pivo? Es cerveza sin pasteurizar que llega a la taberna en camiones cisterna y se sirve desde grandes tanques. Solo la tienen los locales con tanques instalados, y es de las formas más frescas de beber cerveza checa.

¿Qué diferencia hay entre Pilsner Urquell y Budvar? Pilsner Urquell es de Plzeň, donde nació el estilo Pilsner en 1842. Budvar es de České Budějovice, una ciudad con tradición cervecera medieval. Son dos cervezas distintas, de ciudades distintas y con perfiles de sabor diferentes.

¿Dónde beber buena cerveza en Praga sin pagar precios turísticos? Alejándote del circuito turístico inmediato (la Plaza de la Ciudad Vieja y el Puente de Carlos). Busca tabernas que sirvan Únětické, Bernard o Zichovec, que suelen ser más locales. El precio orientativo en una taberna de barrio es de 50-70 CZK por medio litro.

Si quieres conocer mejor la cultura y la historia de Bohemia que dan sentido a todo esto, lee nuestra guía de la República Checa: historia y cultura. Y la cerveza combina perfectamente con la comida típica checa.

SHARE THIS STORY