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Plaza de Wenceslao: qué ver en Praga

Jan Palach, la Revolución de Terciopelo y qué ver hoy en el bulevar más histórico

Tareq Maanan

Fundador y guía de ODISEA. Llegué a Praga hace más de 10 años y nunca me fui. Más de 5.000 tours después, la ciudad me sigue sorprendiendo. Escribo estos artículos por lo mismo que guío: para que nadie se lleve de Praga la versión de folleto.

March 11, 2026 · 7 min read

La Plaza de Wenceslao (Václavské náměstí) no parece un lugar donde hayan cambiado el curso de la historia. Es un bulevar largo, 750 metros, flanqueado por tiendas, hoteles y cafés, con el Museo Nacional al fondo. Podría ser el Paseo de Gracia de Praga o cualquier avenida comercial del centro de una ciudad europea.

Pero en este espacio, en tres momentos diferentes del siglo XX, el pueblo checo salió a la calle y cambió lo que parecía imposible cambiar.

Entender esas tres historias es entender por qué la Plaza de Wenceslao es mucho más que una calle comercial.

Historia: de mercado de caballos a escenario del siglo XX

Carlos IV trazó la plaza en 1348 como mercado de caballos del barrio de la Ciudad Nueva (Nové Město). Tenía entonces la misma longitud que hoy, 750 metros, pero era literalmente un mercado: el lugar donde se vendían y compraban caballos, ganado y cereales.

A lo largo de los siglos, el mercado fue transformándose en bulevar. En el siglo XIX, con el Renacimiento Nacional Checo, la plaza adquirió su significado simbólico actual: el extremo superior, donde hoy está el Museo Nacional, se convirtió en el punto focal de las manifestaciones de identidad nacional. La estatua ecuestre de San Wenceslao, el duque del siglo X patrón de Bohemia, se inauguró en 1912 delante del museo.

La plaza lleva el nombre del mismo San Wenceslao. No del rey medieval Wenceslao IV que mandó ejecutar a Jan de Nepomuceno, sino del duque Wenceslao I, el "Buen Rey Wenceslao" de los villancicos ingleses, el que fue asesinado por su hermano Boleslao en el año 935 y que la Iglesia canonizó como mártir y patrón de Bohemia.

Los tres momentos del siglo XX

La Primavera de Praga, agosto de 1968

En la noche del 20 al 21 de agosto de 1968, los tanques del Pacto de Varsovia entraron en Checoslovaquia. La invasión aplastó el experimento reformista de Alexander Dubček, el intento de construir «un socialismo con rostro humano».

La Plaza de Wenceslao fue uno de los grandes escenarios de la resistencia ciudadana. Los praguenses rodearon los tanques soviéticos, discutieron con los soldados y colocaron banderas checas en los cañones, mientras las tropas ametrallaban la fachada del Museo Nacional. No fue resistencia armada: fue un acto de presencia, los ciudadanos frente a los tanques con la estatua de San Wenceslao detrás.

La resistencia no funcionó militarmente. La invasión fue un éxito para la URSS. Checoslovaquia entró en los veinte años de "normalización".

Jan Palach, enero de 1969

El 16 de enero de 1969, el estudiante universitario Jan Palach se roció con gasolina y se prendió fuego en la parte alta de la Plaza de Wenceslao, delante del Museo Nacional. Murió tres días después, el 19 de enero, con el 85% del cuerpo quemado. Tenía 20 años.

Palach no se inmoló por desesperación. Dejó cartas explicando su acto: era una protesta contra la aceptación de la ocupación soviética y contra la resignación que se extendía por la sociedad checa. Exigía el fin de la censura y la prohibición de Zprávy, el periódico de los ocupantes, y advertía de que, si no se cumplían sus demandas, otros estudiantes seguirían su ejemplo.

El impacto fue inmediato y masivo. El funeral de Palach congregó a cientos de miles de personas en Praga. Su nombre se convirtió en símbolo de resistencia no violenta.

Durante los años del comunismo, el régimen intentó sistemáticamente borrar la memoria de Palach, retirando flores del lugar donde se inmoló, persiguiendo a quienes lo recordaban públicamente. El 15 de enero de 1989, veinte años después de la muerte de Palach, una manifestación de recuerdo en la plaza fue brutalmente reprimida por la policía. Fue uno de los detonantes de lo que vendría diez meses después.

Hoy, delante del Museo Nacional, una cruz de bronce hundida en el empedrado recuerda a Jan Palach y a Jan Zajíc, otro estudiante que se inmoló un mes después.

Memorial a Jan Palach y Jan Zajíc delante del Museo Nacional, en la Plaza de Wenceslao
Foto: Netopyr · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons

La Revolución de Terciopelo, noviembre de 1989

El 17 de noviembre de 1989, una manifestación estudiantil en Praga fue brutalmente reprimida por la policía. La noticia se extendió al día siguiente. El 19 de noviembre, la Plaza de Wenceslao empezó a llenarse.

En los días siguientes, cientos de miles de personas llenaron la plaza cada tarde. Agitaban sus llaves: el tintineo colectivo era su forma de decirle al régimen que había llegado la hora de irse.

Manifestación nocturna en la Plaza de Wenceslao durante la Revolución de Terciopelo, en noviembre de 1989
Foto: RobbieIanMorrison · CC BY 4.0 · Wikimedia Commons

El 10 de diciembre, el primer gobierno no comunista desde 1948 tomó posesión. El 29 de diciembre, Václav Havel fue elegido presidente. De la manifestación reprimida a Havel presidente pasaron seis semanas. Sin una sola víctima mortal.

Qué ver hoy en la Plaza de Wenceslao

La estatua de San Wenceslao. El punto de encuentro más conocido de Praga. La estatua ecuestre de Josef Václav Myslbek muestra al duque con armadura, rodeado de cuatro santos patronos de Bohemia: Santa Ludmila (su abuela), San Procopio, San Adalberto y Santa Inés de Bohemia.

El memorial de Jan Palach. La cruz de bronce del empedrado, delante del Museo Nacional. Siempre hay flores, y cada enero, en el aniversario, hay actos de recuerdo.

El Museo Nacional (Národní muzeum). El edificio neorrenacentista que cierra la plaza por su extremo superior. Reabrió en 2018 tras una renovación completa y sus colecciones incluyen historia natural e historia de Bohemia.

La arquitectura del bulevar. Los edificios que flanquean la plaza son algunos de los mejores ejemplos del modernismo y del funcionalismo de principios del siglo XX en Praga. El más fotografiado es el antiguo Grand Hotel Evropa, una joya modernista de 1905. Y en el pasaje Lucerna, a pocos pasos, cuelga el San Wenceslao montado en un caballo muerto de David Černý, una parodia de la estatua de la plaza.

La Plaza de Wenceslao en el tour de ODISEA

Nuestro free tour de Nazismo y Comunismo empieza en la Plaza de Wenceslao. El guía cuenta aquí las tres historias del siglo XX (la invasión de 1968, Jan Palach y la Revolución de Terciopelo) con el contexto de lo que pasó antes y después, y desde aquí el recorrido sigue por la Ciudad Nueva hasta la cripta de la Operación Antropoide.

Escuchar la historia de un estudiante de 20 años que eligió ese acto como forma de resistencia, con el Museo Nacional delante y en un espacio que puedes ver y pisar, produce un efecto muy distinto al de leerla en un libro.

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Preguntas frecuentes sobre la Plaza de Wenceslao

¿Por qué se llama Plaza de Wenceslao? Por San Wenceslao (Václav en checo), el duque de Bohemia del siglo X asesinado por su hermano y canonizado como mártir y patrón del país. La estatua ecuestre del patrón preside la plaza desde 1912.

¿Qué pasó en la Plaza de Wenceslao en 1968? El 21 de agosto de 1968, los tanques soviéticos invadieron Praga para aplastar la Primavera de Praga, el intento reformista de Dubček. La Plaza de Wenceslao fue uno de los grandes escenarios de la resistencia ciudadana.

¿Quién fue Jan Palach? Estudiante universitario de 20 años que se inmoló en la Plaza de Wenceslao el 16 de enero de 1969 como protesta contra la ocupación soviética y la resignación de la sociedad checa. Murió el 19 de enero. Es el símbolo más potente de la resistencia no violenta checa del siglo XX.

¿Qué fue la Revolución de Terciopelo? La transición pacífica del comunismo a la democracia en Checoslovaquia en noviembre-diciembre de 1989. Empezó con una manifestación estudiantil reprimida el 17 de noviembre y terminó con el primer gobierno no comunista el 10 de diciembre. Sin una sola baja. La Plaza de Wenceslao fue el epicentro de las manifestaciones.

¿Es la Plaza de Wenceslao una plaza o una avenida? Técnicamente un bulevar, 750 metros de longitud y 60 de anchura. A efectos prácticos, funciona como plaza y punto de referencia central de la Ciudad Nueva de Praga.

La Plaza de Wenceslao es el punto de partida del segundo día de nuestro itinerario de Praga en 2 días. La historia completa de la ocupación y del régimen está en nazismo y comunismo en Praga. Y otro icono de la Ciudad Nueva, a orillas del río, es la Casa Danzante.

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